lunes, septiembre 08, 2008

cena y tango



A la noche, L. hizo una picada: jamón crudo, gruyere, aceitunas negras, pan, pimienta y tinto.

De cena, hice unos fideos caseritos Don Vicente, que para mí tienen gusto a infancia. Nací y me crié en Mar del Plata, y uno de los platos típicos de la niñez eran los Don Vicente con manteca. Esta vez, con aceite de oliva, pimienta negra y parmesano.

Banda de sonido: estadio azteca. Después de cenar, vino la hora de
los tangos. Bailamos La cumparsita, en versión de Darienzo, la mejor. Y La Mariposa de Gardel. Todo bajo la nueva luz roja de nuestra pista nocturna. Fran se sumó al baile.

Esta noche veremos si llegamos a la hora de Capusotto (nunca llegamos despiertos a esa hora y lo terminamos mirando por youtube. Inolvidable su Bombita Rodríguez, el Palito Ortega montonero).

Por otro lado, qué grande Cristian Alarcón. Sus crónicas policiales son para el recuerdo. Ahora, con sus investigaciónes sobre el caso Ferrón en Crítica. Hay que leerlo. Y quien no lo hizo, también hay que leerlo en Cuando me muera quiero que me toquen cumbia.

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